Escrito por Manuel Alejandro en Relatos cortos
Imagina una habitación donde todos tus deseos más carnales se cumplen al instante, una habitación donde todo se vive con la máxima expresión de la intensidad, imagina, la habitación de los placeres.
DESCARGAR EL RELATO DE LA HABITACIÓN DE LOS PLACERES
Escrito por Manuel Alejandro en Relatos cortos
El humo color esqueleto y un olor feo, la seriedad del vacío y un sentimiento mal apagado, el cenicero que recoge menos basura que el pulmón que no se acostumbra a respirar, quizá en una habitación demasiado grande se pierden los pensamientos, quizá en una habitación demasiado pequeña se mueren los pasos.
Me senté en la hamaca de mi pequeño balcón, buscando la brisa que pasa fugaz pero que apacigua el calor, mi mirada buscaba como cada noche la luna, como cada noche la buscaba en el cielo y poquitas veces era capaz de encontrarla, un universo negro en el que estamos todos presos, con estrellas escondidas que solo sonríen al humano que las busca en lo alto de una montaña, y sin luna que abrace todo carece de valor.
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Escrito por Manuel Alejandro en Proyectos

¿Qué es y alicante.com?
Una guía dedicada a la provincia de Alicante, tanto en español como en inglés, un portal que se ha convertido ya gracias a la cantidad y calidad de sus artículos (todos 100% originales) en el principal portal turístico no oficial de Alicante.
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Escrito por Manuel Alejandro en Relatos cortos
Había un niño pobre, que vivía literalmente en la calle Rosaleda, dormía debajo de un cartón y un plástico que le protegía de la lluvia, buscaba comida en la basura y en el peor de los casos la robaba para poder despertar un día mas. Tenía un miedo espantoso al hambre o a que lo cogiera la policía…
Había un niño rico, que vivía en la calle Rosaleda, dormía en una gran cama, con un gran cabezal y grandes sabanas, tenía un gran balcón desde el que veía la calle, pero tenía un miedo espantoso a jugar en ella por si algún niño pobre le robaba…
También había un niño de clase media, que también vivía en la calle Rosaleda, dormía en una habitación pequeña pero acojedora, su madre trabajaba como empleada de hogar en la casa de los padres de un niño rico, él sí bajaba a jugar de vez en cuando, pero también tenía miedo, miedo a que su madre perdiera el trabajo y le tocara dormir en un cartón como el niño que veía en la calle…
¿Por qué tienen miedo los niños?
Escrito por Manuel Alejandro en Relatos cortos
Hoy soy yo la juzgada, la presunta culpable de genocidio, además de inculparme delitos de destrucción en mi propio hogar. ¿Podría yo demandar al fiscal por delito de apropiación? ¿Quién me tomaría declaración? Él no, claro…
Mi testigo sería el siempre observador Sol, y quizá la caprichosa Luna, si no le provoca alergia sentimental bajar a la Tierra sólo para ayudarme.
Dejo escrito este texto, por si no lograra quedar impune después del juicio del hombre, por si como un soldado raso tuviera que limitarme a obedecer el mandato de alguien con más autoridad. Pero yo existí, recuérdenlo, aunque mi cuerpo y mi alma se escondan presas en una cárcel de soberbia y orgullo, recuérdenlo por favor.
La Naturaleza.