Tenía bolitas…
Escrito por Manuel Alejandro en ¿Eh?- Che, el gel este… ¿tiene cositas raras sabes? A ver si va a estar caducado…
- Es exfoliante…
- Ahá.
- ¿Sabes lo que es exfoliante?…
- Che, el gel este… ¿tiene cositas raras sabes? A ver si va a estar caducado…
- Es exfoliante…
- Ahá.
- ¿Sabes lo que es exfoliante?…
Relato corto basado en una leyenda popular de la ciudad de Alicante.
El origen de la Cara del Moro que se dibuja en el imponente Castillo de Santa Bárbara…
…a veces cuando duermo y la veo, corriendo desnuda entre ramas y hojas de verde color, que sólo con el roce de sus manos se apartan del camino por amistad.
Ella, de piel negra porque se libró, pura, del pecado blanco de Adán, negra, porque el negro es el color de la fecundidad, el color de la tierra, y ésta, se funde con su cuerpo coloreando así su piel.
A veces sueño que la selva conecta con mi armario, y por la noche ella se adentra exploradora en mi habitación. Curiosa de ver a un hombre blanco que nada feliz en sueños, toca mi piel buscando la pintura que ella cree disfraza mi verdadera piel negra.
En mi mundo, mi mundo que es tuyo también, hay tantos ojos como colores, y en uno de mis paseos diarios mi mente los pintó en el gran lienzo que es la calle.
Vi una pareja de adolescentes contra la pared de un edificio, comiéndose a besos, abrazándose, mordiéndose, cada uno era el dulce del otro, y para ellos el mundo se acababa en pocos minutos. Justo al lado había un banquito de madera, y en él sentados dos ancianos, una mujer y un hombre, los dos permanecían en silencio, ella mirando el ir y venir de la gente y él con la vista fija en el cielo, pero sus manos se entrelazaban con fuerza. Hay amores pasionales y muchos ocasionales. Hay amores reales y muchos vitales.