(22)

sin saber qué leer, tumbado en la cama reflexiono junto a un libro cerrado que contiene otro libro,

sin saber qué escribir, me siento aquí hoy y ahora y escribo,

sin saber por qué, doy una calada, respiro y repito,

y por qué no, quizá el reflejo de la vela blanca refleje a su vez lo que en mí se esconde, ahora, invisible,

pero la cuerdecita negra ya desgastada no quería prender, no por desánimo, pues a la cuarta o a la quinta cerilla prendió, y la llama, quizá pequeña, pero no débil, pues aún arde,

un recuerdo pasado, que no es más que un recuerdo, que no es poco,

ese mismo pasado que amarrado se convierte en presente mental, y físico,

otro recuerdo, que más que recuerdo es un pensamiento, una visualización del presente, una sonrisa con todos los dientes, una mirada alegre, un acento bonito, un cuerpo, una cama, y yo,

triste pasado en el recuerdo, triste hoy a veces, bonito ahora también, un mañana de dos caminos, separados pero no distanciados, y bajo el mismo rayito de sol,

esperanza qué haríamos sin ti.




Deja un comentario